El lienzo y el artista
Deja que te cuente lo que he visto.
He visto las ideas colgadas en el cielo, como si fueran un único pensamiento.
He visto mi cuerpo descontrolado, desubicado, desorientado en el tiempo, y mi corazón, también desapegado.
He visto la infinita colección de colores, esperando a ser pintados. Y entonces levanto mi pincel para mojarlo en una mezcla de pinturas.
Y el tiempo desaparece, una vez más.
No es un recuerdo de algo vivido, tampoco es imaginación. Es un viaje a través del círculo y sus infinitas posibilidades.
En realidad, nunca me fui de allí, aunque no pueda demostrar que estuve.
Y veo los colores girando a gran velocidad, como si fuera una ruleta que baja hacia los humanos para convertirse en experiencias. Paquetes de información a desplegar en la tierra.
Veo el cielo lleno de cuadros sin terminar, paisajes, retratos sin rostro.
Historias pensadas que quieren ser vividas, relatos a la búsqueda de protagonistas.
Y ahora miro mi cuerpo, mi conciencia, mi tiempo aquí. Y por un momento olvido mi pasado, para poder ser un lienzo vacío donde se dibujará una nueva obra.
Cuando me abrí a la Vida, me hice lienzo.
Cuando llegó el perdón, mi corazón se hizo fuerte
y a ratos, de vez en cuando,siempre con permiso
quizá pueda ser el Artista.

