llegamos perdidos, pero tenemos los mapas
A veces siento que los humanos estamos desintonizados. Como si nuestra radio interna no conectara con la radio del universo, de la vida.
Y así llegamos a la tierra 🌍, con la memoria perdida. Algunos recordamos mucho, cuando nos toca hacerlo. Otros lo harán más adelante, otros evitarán la experiencia.
Y es que desde el origen del que partimos la luz es tal, que bajar a la tierra no deja de ser una experiencia angustiosa. Como dice una amiga, a la escuela-infierno, así que mejor desconectarnos.🥱
Pero siendo vivir un juego de recordar, muy curiosamente nos han dado también las herramientas, los mapas que nos pueden guiar, siempre y cuando recorramos el territorio. Y esto cada vez va a más.
El eneagrama, la mente arquetípica y simbólica, la meditación, algunos rituales iniciáticos, la astrología, los mapas corporales, el Yoga, la mirada sistémica y tantísimas cosas nos ponen la información delante, si queremos verla.
Pero, y si nos resistimos? Podemos hacer varias cosas, se me ocurren 3, que pueden tomar millones de matices:
1) Negarlo y meterlo en el cajón de lo esotérico, dejarse embaucar por las fuerzas que no quieren que crezcas. Todo un canto de sirena para que no encuentres tu camino.
2) Informarse con superficialidad y quedarse en las etiquetas, una nueva comodidad más divertida, devorar videos de redes sociales.
3) Entrar en Bypass espiritual y no vivir plenamente enraizado manifestando lo que eres. Hablar del #somosuno como un escape a una realidad más pesada.
Para caminar hacia una alegría y gratitud profundas de estar aquí, vivos y presentes, hace falta entrega, determinación y confianza. ❤
